🚨 Alerta garrapatas: 5 gestos que salvan a tu perro en primavera
Con la llegada del buen tiempo, las garrapatas salen de su hibernación y representan un peligro real para nuestros compañeros de cuatro patas. Aquí tienes los buenos reflejos que debes adoptar desde ahora mismo.
Con la llegada del buen tiempo, nuestros compañeros de cuatro patas recuperan por fin el placer de los largos paseos por el bosque, las escapadas campestres y las aventuras en plena naturaleza. Pero esta libertad recuperada viene acompañada de un peligro invisible y particularmente temible: las garrapatas. Estos pequeños parásitos, verdaderos vampiros en miniatura, aprovechan la subida de las temperaturas primaverales para salir de su hibernación y ponerse en busca de su próxima comida sanguínea.
Cada año en España, miles de perros son víctimas de picaduras de garrapatas, y las consecuencias pueden ser dramáticas. Enfermedad de Lyme, Piroplasmosis, Ehrlichiosis: tantas patologías graves que pueden comprometer la salud de tu fiel compañero, o incluso poner su vida en peligro. Ante esta amenaza silenciosa pero omnipresente, la prevención se convierte en tu mejor aliada.
Ya seas propietario de un Pastor Alemán amante del senderismo o de un pequeño Jack Russell Terrier explorador incansable, este artículo te desvela los 5 gestos esenciales que pueden literalmente salvar la vida de tu perro. Desde técnicas de prevención hasta métodos de retirada de emergencia, pasando por las señales de alerta que debes vigilar, descubre cómo transformar esta estación de renacimiento en un período sereno para ti y tu animal.
La inspección diaria: tu primer baluarte contra las garrapatas
La inspección diaria de tu perro representa la piedra angular de una estrategia de prevención eficaz contra las garrapatas. Esta rutina, que solo lleva unos pocos minutos, puede marcar la diferencia entre un simple descubrimiento desagradable y una verdadera pesadilla veterinaria.
Las zonas de riesgo prioritarias
Ciertas partes del cuerpo de tu perro constituyen verdaderas zonas de predilección para las garrapatas. Estos parásitos buscan lugares cálidos, húmedos y poco accesibles donde pueden instalarse cómodamente para su comida sanguínea.
La cabeza y el cuello encabezan la lista de las zonas más afectadas. Examina minuciosamente:
- El contorno de las orejas, tanto en el interior como en el exterior
- La base del cráneo, particularmente en razas de pelo largo como el Golden Retriever
- El pliegue del cuello, zona a menudo descuidada pero muy apreciada por las garrapatas
- El hocico y los belfos, especialmente en perros que husmean el suelo
Las extremidades necesitan también una atención particular:
- Los espacios entre los dedos, donde las garrapatas pueden pasar fácilmente desapercibidas
- Las axilas, zonas cálidas y protegidas
- El interior de los muslos, particularmente en las hembras
- Los pliegues articulares de las patas
Utiliza tus manos más que tus ojos para esta inspección. Las garrapatas pueden ser muy pequeñas al inicio de su fijación, y el tacto permite detectar los pequeños bultos sospechosos incluso bajo un pelaje denso.
Técnica de inspección eficaz
Para una inspección óptima, adopta un método sistemático que garantice que ninguna zona será olvidada. Comienza siempre por la cabeza y desciende progresivamente hacia la cola, siguiendo un recorrido lógico.
Pasa tus dedos por el pelaje efectuando pequeños movimientos circulares, ejerciendo una ligera presión para sentir cualquier anomalía cutánea. Las garrapatas no hinchadas de sangre se parecen a pequeños bultos duros, mientras que las que se alimentan desde hace varias horas toman una forma más redondeada e hinchada.
En las razas de pelo largo como el Pastor de los Pirineos de cara rasa o el Collie de pelo largo, no dudes en separar los pelos por secciones para examinar directamente la piel. Este paso es crucial porque las garrapatas pueden esconderse fácilmente en un pelaje denso.
Frecuencia y momento óptimo
La inspección debe ser diaria durante todo el período de riesgo, que se extiende generalmente de marzo a octubre, con picos de actividad en primavera y otoño. El momento ideal para esta verificación se sitúa por la noche, al regreso de los paseos del día.
Esta rutina presenta una doble ventaja: permite detectar rápidamente las garrapatas recién fijadas, antes de que hayan tenido tiempo de transmitir posibles enfermedades, y refuerza los vínculos entre tú y tu compañero gracias a este momento de contacto privilegiado.
Una garrapata debe generalmente permanecer fijada entre 24 y 48 horas antes de poder transmitir la enfermedad de Lyme. La inspección diaria te da por tanto un margen de seguridad apreciable.
La protección preventiva: escudo anti-garrapatas moderno
La protección preventiva contra las garrapatas ha evolucionado considerablemente estos últimos años, ofreciendo a los propietarios de perros un arsenal terapéutico de una eficacia notable. Estas soluciones modernas actúan como verdaderos escudos, impidiendo que las garrapatas se instalen en tu compañero o eliminándolas rápidamente tras el contacto. Para una protección completa, descubre nuestra guía completa sobre los parásitos externos.
Los antiparasitarios de nueva generación
Los antiparasitarios externos actuales utilizan moléculas revolucionarias que combinan acción repelente y efecto letal. Estos productos, disponibles bajo diferentes formas, ofrecen una protección prolongada particularmente adaptada al modo de vida de cada perro.
Los collares antiparasitarios de última generación difunden sus principios activos de manera continua durante varios meses. A diferencia de los modelos antiguos, ya no se contentan con repeler los parásitos sino que los matan al contacto. El Labrador Retriever deportista como el Bichón Frisé casero se benefician así de una protección constante, cualesquiera que sean sus actividades.
Las pipetas spot-on siguen siendo una solución de elección para numerosos propietarios. Aplicadas entre los omóplatos, se difunden en el sebo cutáneo para crear una barrera protectora eficaz durante 4 a 8 semanas según los productos. Su utilización está particularmente recomendada para los perros que no soportan llevar collar.
Los comprimidos masticables representan la innovación más reciente en este ámbito. Estos tratamientos sistémicos transforman la sangre de tu perro en una verdadera trampa para las garrapatas, que mueren en las horas siguientes a su primera picadura, antes de haber podido transmitir agentes patógenos.
Elección del tratamiento según el perfil del perro
La elección de la protección antiparasitaria debe estar personalizada según varios criterios esenciales. La edad del animal constituye el primer factor a considerar: un cachorro de menos de 8 semanas necesita productos específicamente formulados, mientras que un perro senior puede presentar sensibilidades particulares.
El entorno de vida influye también enormemente en la elección del tratamiento. Un Border Collie que vive en zona rural y practica agility en exterior necesitará una protección reforzada comparado con un Cavalier King Charles Spaniel urbano con salidas limitadas al parque del barrio.
El temperamento de tu compañero juega también un papel determinante. Los perros que se bañan frecuentemente, como ciertos Terranova apasionados de la natación, verán disminuir la eficacia de los tratamientos externos y se beneficiarán más de una protección sistémica.
Ciertos productos antiparasitarios pueden ser tóxicos para los gatos. Si posees varios animales, verifica imperativamente la compatibilidad de los tratamientos elegidos.
Calendario de protección óptimo
La eficacia de la protección antiparasitaria reposa en un calendario de tratamiento riguroso adaptado a la estacionalidad de las garrapatas. En España peninsular, el período crítico se extiende generalmente de marzo a noviembre, con variaciones según las regiones y las condiciones climáticas.
La continuidad del tratamiento representa un elemento crucial a menudo descuidado. Una interrupción incluso breve de la protección puede bastar para exponer a tu perro a una infestación. Anota en tu agenda las fechas de renovación de los tratamientos y respeta escrupulosamente los intervalos recomendados por tu veterinario.
En ciertas regiones particularmente expuestas, como las zonas forestales del Norte o del Centro de España, tu veterinario podrá recomendar una protección reforzada combinando varios tipos de tratamientos. Este enfoque multicritério maximiza la eficacia minimizando al mismo tiempo los riesgos de resistencia.
La técnica de retirada perfecta: gesto que salva
Descubrir una garrapata fijada en tu perro puede provocar un momento de pánico, pero dominar la técnica de retirada perfecta transforma esta situación estresante en una intervención rápida y segura. El método empleado para retirar el parásito influye directamente en los riesgos de transmisión de enfermedades y de complicaciones locales.
Los errores mortales que hay que evitar absolutamente
Numerosas ideas preconcebidas circulan aún concernientes a la retirada de garrapatas, y algunos de estos métodos populares pueden resultar peligrosos incluso contraproducentes. El error más común consiste en utilizar éter, alcohol o cualquier otro producto químico para "adormecer" la garrapata antes de su retirada.
Este enfoque presenta un riesgo mayor: la regurgitación. Cuando es agredida químicamente, la garrapata puede vomitar el contenido de su estómago directamente en la herida, aumentando considerablemente las posibilidades de transmisión de agentes patógenos. Esta reacción refleja transforma una retirada que habría podido ser segura en una verdadera ruleta rusa infecciosa.
La utilización de una llama para quemar la garrapata constituye otro error frecuente y particularmente peligroso. Además del riesgo de quemadura para tu perro, este método provoca también la regurgitación del parásito y puede entrañar lesiones cutáneas importantes.
Arrancar la garrapata con los dedos, incluso protegidos por un pañuelo, representa también una técnica que hay que proscribir absolutamente. Este método brutal arriesga seccionar el parásito, dejando la cabeza enterrada en la piel donde puede provocar infecciones y granulomas.
Nunca presionar el cuerpo de la garrapata durante la retirada. Esta presión fuerza el contenido infeccioso de su estómago hacia la herida, multiplicando los riesgos de transmisión de enfermedades.
Material especializado y técnica profesional
El quitagarrapatas representa la herramienta de referencia para una retirada segura y eficaz. Este instrumento especialmente concebido permite agarrar el parásito lo más cerca posible de la piel, en su parte más estrecha, evitando así cualquier riesgo de sección o de presión sobre el abdomen hinchado de sangre.
Existen diferentes modelos de quitagarrapatas, pero el principio sigue siendo idéntico: desliza el instrumento bajo la garrapata, lo más cerca posible de la piel, luego efectúa un movimiento de rotación en sentido contrario a las agujas del reloj ejerciendo al mismo tiempo una tracción suave y progresiva. Esta técnica permite "desenroscar" la garrapata de su fijación natural.
Para los propietarios de Caniche u otras razas de pelaje rizado denso, unas pinzas de depilar de puntas finas pueden servir de alternativa aceptable, a condición de respetar escrupulosamente la técnica de rotación y de no presionar nunca el abdomen del parásito.
La preparación de la intervención no debe ser descuidada. Reúne tu material en un lugar bien iluminado, prepara un recipiente que contenga alcohol para conservar la garrapata (útil en caso de desarrollo de síntomas), y asegúrate de que tu perro esté en una posición cómoda y estable.
Cuidados post-retirada y vigilancia
Una vez la garrapata correctamente retirada, los cuidados de la herida constituyen un paso esencial a menudo subestimado. Limpia delicadamente la zona con un antiséptico suave, evitando los productos demasiado agresivos que podrían irritar la piel sensibilizada.
La vigilancia post-retirada se extiende sobre varias semanas y necesita una vigilancia particular. Anota la fecha de la retirada en un carnet de salud y observa diariamente la zona concernida. Un enrojecimiento persistente, una hinchazón anormal o la aparición de un halo inflamatorio pueden señalar una infección local que necesite una consulta veterinaria.
Conserva la garrapata retirada en un frasco de alcohol durante al menos un mes. En caso de aparición de síntomas sospechosos en tu perro, esta conservación permitirá a tu veterinario identificar precisamente la especie en causa y adaptar el tratamiento en consecuencia.
Fotografía la garrapata antes y después de la retirada, así como la zona de picadura. Estas imágenes podrán resultar preciosas para el diagnóstico diferencial en caso de complicaciones ulteriores.
Reconocer las señales de alarma: síntomas que hay que vigilar
La detección precoz de los síntomas ligados a las enfermedades transmitidas por las garrapatas puede marcar la diferencia entre un tratamiento simple y eficaz, y complicaciones graves que pongan en juego la vida de tu compañero. Cada enfermedad vectorial presenta sus propias características, pero ciertas señales generales deben alertar inmediatamente a todo propietario responsable.
Los primeros signos engañosos pero reveladores
Los síntomas precoces de las enfermedades transmitidas por las garrapatas se caracterizan a menudo por su aspecto benigno y no específico, lo que puede retrasar peligrosamente el diagnóstico. Este período de incubación silenciosa, que se extiende generalmente de algunos días a varias semanas después de la picadura, puede inducir a error a los propietarios.
El abatimiento progresivo constituye a menudo la primera señal de alarma. Tu Pastor Australiano habitualmente dinámico muestra menos entusiasmo por sus actividades favoritas, prefiere quedarse tumbado y parece carecer de su vitalidad habitual. Este cambio comportamental sutil puede fácilmente ser atribuido al cansancio o al envejecimiento en los perros seniors.
La disminución del apetito acompaña frecuentemente este estado general degradado. Tu perro hace ascos a su comedero, deja pienso o manifiesta menos interés por sus premios preferidos. En ciertos sujetos, esta inapetencia puede incluso evolucionar hacia un rechazo completo a alimentarse.
Los trastornos locomotores aparecen a veces de manera intermitente y progresiva. Tu compañero puede presentar una marcha ligeramente rígida al despertar, una reticencia a saltar o a subir las escaleras, o incluso una cojera discreta que parece mejorar con el ejercicio. Estas señales, particularmente en las razas activas como el Pastor Belga Malinés, deben imperativamente alertar.
Síntomas específicos por patología
La piroplasmosis, enfermedad más temible transmitida por las garrapatas en España, presenta una sintomatología característica que conviene conocer perfectamente. Las orinas oscuras, tirando hacia el rojo o el marrón, constituyen el signo patognomónico de esta afección grave. Esta coloración anormal resulta de la destrucción masiva de los glóbulos rojos y necesita una intervención veterinaria de urgencia.
Las enfermedades vectoriales pueden también provocar trastornos cardíacos graves. Esta patología se manifiesta diferentemente según el estadio de evolución. En el estadio precoz, puede provocar un eritema migratorio alrededor de la zona de picadura, aunque esta señal sea difícil de observar bajo el pelaje. Las formas crónicas entrañan cojeras recurrentes, hinchazones articulares y trastornos cardíacos o neurológicos en ciertos individuos sensibles.
La ehrlichiosis se caracteriza por signos más insidiosos: sangrados de nariz inexplicados, petequias sobre las mucosas, tendencia a los hematomas o a los sangrados prolongados durante pequeñas heridas. Esta enfermedad afecta a las plaquetas sanguíneas y puede evolucionar hacia formas crónicas particularmente difíciles de tratar.
Ciertas razas como el Pastor Alemán parecen presentar una sensibilidad particular a la enfermedad de Lyme, mientras que los galgos están reputados como más sensibles a la ehrlichiosis.
Conducta que seguir ante los síntomas
La aparición de cualquier síntoma sospechoso en las semanas siguientes a una exposición potencial a las garrapatas justifica una consulta veterinaria rápida. No esperes nunca a que las señales se agraven o desaparezcan espontáneamente, porque el tiempo juega contra tu compañero en estas patologías. Para comprender mejor cuándo preocuparse, consulta nuestra guía sobre las 10 señales de que tu perro está enfermo.
Prepara tu consulta anotando precisamente los síntomas observados, su fecha de aparición, su evolución y su intensidad. Estas informaciones permitirán a tu veterinario orientar más rápidamente su diagnóstico y prescribir los exámenes complementarios apropiados.
Menciona sistemáticamente los antecedentes de exposición a las garrapatas, incluso si no has observado parásito sobre tu perro. Las garrapatas pueden pasar desapercibidas, particularmente las ninfas de pequeño tamaño, y un paseo en el bosque varias semanas antes puede estar en el origen de los trastornos actuales.
Ciertas enfermedades transmitidas por las garrapatas pueden evolucionar muy rápidamente hacia complicaciones mortales. En caso de duda, consulta en urgencias más bien que esperar.
El entorno seguro: acondicionar tu terreno anti-garrapatas
Crear un entorno seguro alrededor de tu domicilio representa una estrategia de prevención a largo plazo particularmente eficaz para reducir la exposición de tu perro a las garrapatas. Este enfoque ecológico y duradero complementa perfectamente los tratamientos antiparasitarios clásicos disminuyendo la presión parasitaria en las zonas de vida cotidiana de tu compañero.
Acondicionamiento paisajístico preventivo
La gestión de la vegetación constituye el pilar de un acondicionamiento anti-garrapatas eficaz. Las garrapatas aprecian particularmente las zonas de hierbas altas, los bordes boscosos y las zonas de transición entre diferentes tipos de vegetación. Un corte regular de tu césped, manteniendo la hierba a menos de 5 centímetros de altura, reduce considerablemente el hábitat favorable a estos parásitos.
La eliminación de las zonas húmedas estancadas resulta también crucial. Las garrapatas necesitan una tasa de humedad elevada para sobrevivir, y las zonas mal drenadas de tu jardín pueden constituir verdaderos reservorios parasitarios. Mejora el drenaje de las zonas problemáticas y suprime las acumulaciones de agua estancada donde las garrapatas pueden prosperar.
La creación de zonas tampón entre los espacios salvajes y las zonas frecuentadas por tu perro representa una estrategia particularmente inteligente. Una banda de grava, de virutas de madera o de césped raso de 3 metros de anchura mínima alrededor de tu propiedad forma una barrera natural que las garrapatas tienen dificultades para franquear.
Las plantas repelentes pueden también contribuir a tu estrategia defensiva. Ciertas especies como la lavanda, el geranio rosat, la menta o el eucalipto poseen propiedades repelentes naturales contra diversos parásitos. Su plantación estratégica alrededor de las zonas de paso y de descanso de tu Golden Retriever puede aportar una protección complementaria apreciable.
Gestión de la fauna auxiliar
La regulación de las poblaciones de huéspedes intermediarios constituye un aspecto a menudo descuidado pero esencial de la prevención. Los roedores salvajes, cérvidos y otros mamíferos transportan las garrapatas sobre tu terreno. Sin buscar eliminar totalmente esta fauna, ciertas medidas pueden limitar su presencia excesiva.
Asegura tus fuentes de alimentación susceptibles de atraer a los animales salvajes: cubos de basura herméticos, almacenamiento seguro de los alimentos para animales, limpieza regular de los comederos exteriores. Un terreno menos atractivo para los huéspedes naturales de las garrapatas verá mecánicamente disminuir su población parasitaria.
La instalación de vallas adaptadas puede también contribuir a limitar el acceso de los grandes mamíferos portadores de garrapatas. Una valla de 2 metros de altura mínima desalienta eficazmente a los corzos, principales reservorios de garrapatas en numerosas regiones españolas.
Fomenta paradójicamente la presencia de depredadores naturales de las garrapatas como ciertos pájaros (gallinas, pintadas, aves insectívoras) que consumen activamente estos parásitos en su entorno natural. Esta regulación biológica resulta particularmente eficaz y ecológica.
Las pintadas son excelentes cazadoras de garrapatas y pueden reducir considerablemente la población parasitaria de un terreno integrándose al mismo tiempo armoniosamente a un entorno rural.
Zonas de paseo seguras
El acondicionamiento de recorridos de paseo seguros en tu propiedad ofrece a tu perro la posibilidad de ejercitarse sin exponerse a las zonas de riesgo. Estos caminos mantenidos, bordeados de vegetación rasa y regularmente desbrozados, permiten salidas diarias con toda seguridad.
La creación de espacios de juegos delimitados responde a las necesidades de ejercicio de tu Border Collie controlando al mismo tiempo la exposición parasitaria. Estas zonas, mantenidas exentas de vegetación alta y regularmente cuidadas, pueden acoger las actividades lúdicas y educativas sin riesgo. Para optimizar estos espacios, consulta nuestros consejos sobre los paseos enriquecedores.
Para los propietarios que disponen de grandes terrenos boscosos, la puesta en marcha de senderos mantenidos permite conciliar placer del paseo por la naturaleza y seguridad sanitaria. Un desbroce sobre 2 metros de anchura mínima, una poda de las ramas bajas y un mantenimiento regular transforman estos recorridos en zonas de paseo seguras. Si contemplas actividades más deportivas con tu compañero, descubre nuestra guía sobre el senderismo con tu perro.
La instalación de equipamientos de limpieza a la entrada de estas zonas (barreño de agua, cepillos) permite una limpieza sistemática de las patas y del pelaje al regreso del paseo, eliminando los eventuales parásitos antes de que hayan podido fijarse sólidamente.
La lucha contra las garrapatas representa un desafío mayor para todos los propietarios de perros, pero los 5 gestos esenciales presentados en este artículo te dan las claves de una protección eficaz y duradera. Desde la inspección diaria minuciosa hasta el acondicionamiento reflexivo de tu entorno, pasando por la elección juiciosa de los tratamientos preventivos y el dominio perfecto de la técnica de retirada, cada acción contribuye a construir un verdadero escudo protector alrededor de tu compañero.
La vigilancia constante y la aplicación rigurosa de estos protocolos de prevención transforman la estación primaveral en período sereno, donde las alegrías de la naturaleza ya no se ven ensombrecidas por el temor a los parásitos. Tu Labrador Retriever, Pastor Alemán o Jack Russell Terrier puede así disfrutar plenamente de los placeres de la buena estación bajo tu protección ilustrada.
No olvides nunca que tu veterinario sigue siendo tu mejor aliado en esta lucha preventiva. No dudes en consultarle para personalizar tu estrategia anti-garrapatas según el perfil específico de tu perro y las particularidades de tu región. Juntos, ofreceréis a tu fiel compañero la protección que merece para años de felicidad compartida con toda seguridad.
¡Comparte este artículo con otros propietarios de perros y contribuye a difundir estos gestos que salvan: la prevención colectiva será siempre más eficaz que las acciones individuales aisladas!
Preguntas frecuentes
¿Cuándo están las garrapatas más activas en primavera?
Las garrapatas se vuelven particularmente activas en cuanto las temperaturas superan los 7°C, generalmente de marzo a junio. Aprecian la humedad y el calor moderado de la primavera.
Los períodos de mayor riesgo son:
- Después de las lluvias primaverales
- Durante las jornadas soleadas pero no demasiado calurosas
Por tanto, es crucial reforzar la vigilancia desde las primeras salidas primaverales de tu perro. Consulta nuestra guía completa sobre los parásitos externos (pulgas, garrapatas) para establecer una prevención eficaz.
¿Cómo reconocer una garrapata en mi perro?
Una garrapata se parece a una pequeña araña de color marrón a negro, del tamaño de una cabeza de alfiler a un guisante pequeño según esté hinchada de sangre o no. Se agarra firmemente a la piel, a menudo en las zonas poco peludas:
- Orejas
- Cuello
- Axilas
- Entre los dedos
Al tacto, sentirás un pequeño bulto duro sobre la piel. Inspecciona minuciosamente a tu perro después de cada paseo en el exterior. Para saber más sobre la prevención y el tratamiento, consulta nuestra guía completa sobre los parásitos externos (pulgas, garrapatas).
¿Qué enfermedades pueden transmitir las garrapatas?
Las garrapatas transmiten varias enfermedades graves:
- Enfermedad de Lyme (Leishmaniosis es otra patología transmitida por vectores)
- Ehrlichiosis
- Anaplasmosis
- Babesiosis (piroplasmosis)
Estas patologías pueden provocar fiebre, fatiga, pérdida de apetito, cojeras y en los casos graves, trastornos renales o cardíacos. La transmisión se hace generalmente después de 24 a 48 horas de adherencia, de ahí la importancia crucial de retirar rápidamente cualquier garrapata descubierta. Para saber más sobre la prevención, consulta nuestra guía completa sobre los parásitos externos.
¿Cómo retirar correctamente una garrapata?
Utiliza un quitagarrapatas o unas pinzas finas para agarrar la garrapata lo más cerca posible de la piel, sin presionar el abdomen. Efectúa un movimiento de rotación en sentido contrario a las agujas del reloj hasta que se desprenda naturalmente. Respeta estas consignas esenciales:
- No tires nunca brutalmente
- No uses éter o aceite
- Desinfecta después la zona
Vigila la aparición de un enrojecimiento en los días siguientes, que podría indicar una infección o una reacción. Para prevenir las garrapatas y los parásitos externos, consulta nuestra guía completa sobre la protección de tu perro.
¿Cuáles son los mejores medios de prevención?
La prevención reposa sobre varios pilares:
- Utilización de antiparasitarios adaptados (collares, pipetas, comprimidos) prescritos por tu veterinario
- Inspección diaria después de los paseos
- Evitar las zonas de hierbas altas en las horas calurosas
- Mantener tu jardín cortado
Los repelentes naturales como el aceite de coco pueden complementar pero no reemplazan los tratamientos veterinarios. Para una protección óptima y adaptada a tu perro, te recomendamos consultar a tu veterinario: podrá orientarte hacia los parásitos externos (pulgas, garrapatas) y proponerte la solución más eficaz según la edad, el peso y el modo de vida de tu animal. Para saber más sobre la salud preventiva, descubre también el calendario vacunal del perro.