Harrier
Perro de rastro · Mediana · Reino Unido
Originario del Reino Unido, el Harrier fascina por su temperamento equilibrado y su notable versatilidad. Esta raza se distingue por un carácter particularmente armonioso:
• Cazador nato dotado de un olfato excepcional
• Sociable y amigable con los niños
• Enérgico pero tranquilo en interiores
• Inteligencia viva y obediencia natural
Físicamente, este perro de rastro de tamaño mediano presenta:
• Manto tricolor elegante
• Musculatura atlética bien proporcionada
• Orejas caídas expresivas
• Altura comprendida entre 48 y 53 cm
Como el Beagle, destaca en jauría mientras permanece como un formidable compañero familiar. Su parecido con el Rhodesian Ridgeback se limita al instinto de caza, ya que el Harrier privilegia la cooperación sobre la independencia. Por otro lado, su socialización temprana resulta crucial para desarrollar plenamente su carácter equilibrado.
Características
- Altura: 48–56 cm
- Peso: 19–27 kg
- Esperanza de vida: 12–15 años
- Actividad: 4/5
- Niños: 4/5
- Piso: 2/5
- Educación: 3/5
- Aseo: 2/5
Temperamento: Amigable, Activo, Dulce, Valiente, Leal
Historia
La historia del Harrier se remonta al siglo XIII en Inglaterra, donde esta raza fue desarrollada mediante el cruce entre lebreles y sabuesos locales. Los aristócratas británicos buscaban entonces un perro de rastro adaptado a la caza de la liebre.
• Selección rigurosa durante siglos
• Popularidad creciente en las jaurías reales
• Introducción en América en el siglo XVII
• Reconocimiento oficial tardío pero merecido
A diferencia del Beagle, más compacto, o del Epagneul Bretón, especializado en caza de pluma, el Harrier ha conservado su vocación primera. Este linaje puro del Reino Unido ha preservado sus cualidades ancestrales, aliando resistencia excepcional y sociabilidad notable. Los criadores del siglo XVIII velaron particularmente por evitar las enfermedades hereditarias gracias a una selección rigurosa. Hoy raro pero valioso, este perro perpetúa orgullosamente la herencia cinegética británica mientras se adapta perfectamente a la vida familiar moderna.
Cuidados
¡El mantenimiento del Harrier resulta sorprendentemente sencillo para esta raza activa! Aquí tienes tus prioridades:
Ejercicio diario:
• 2h de actividad física mínimo
• Paseos largos y juegos de rastreo
• Llamada indispensable (¡instinto de caza!)
Cuidados habituales:
• Cepillado semanal suficiente
• Limpieza regular de las orejas caídas
• Control de almohadillas tras las salidas
En cuanto a la alimentación, este perro de rastro come razonablemente comparado con el Rottweiler o el Boyero de Berna. ¡Ojo con las fugas: a diferencia del Jack Russell Terrier, seguirá un rastro durante kilómetros! Conviene por tanto prever un jardín vallado y variar los recorridos. La forma de sus orejas caídas requiere además una atención particular para prevenir las infecciones auriculares. Su apetito moderado facilita el control del peso, esencial para evitar los problemas articulares en este perro deportivo. El aprendizaje de la llamada se vuelve prioritario desde la adopción para gestionar serenamente sus instintos de caza. Rústico y robusto, el Harrier te colmará con un mínimo de mantenimiento pero un máximo de amor y ejercicio.
Patologías frecuentes
- Displasia de cadera
- Epilepsia
- Hipotiroidismo
Razas similares
- Border Collie — Pastor, Mediana
- Pastor Australiano — Pastor, Mediana
- Staffordshire Bull Terrier — Terrier, Mediana
- Bull Terrier — Terrier, Mediana




