Spitz Japonés

Spitz · Pequeña · Japón

Spitz Japonés

Auténtico pequeño Spitz Japonés de pelaje inmaculado, esta raza fascina por su aspecto de pequeño zorro blanco. A diferencia del Spitz Enano, muestra un tamaño más generoso manteniendo esa expresión irresistible. Su carácter de Spitz Japonés lo convierte en un compañero ideal:

• Alegre y vivaz, siempre listo para jugar
• Muy apegado a su familia, a veces desconfiado con los extraños
• Inteligente y fácil de educar
• Excelente perro de alerta sin ser agresivo

Como el Shiba Inu, posee ese orgullo típicamente japonés. Su cola en penacho llevada sobre el lomo y sus pequeñas orejas triangulares le dan una expresión traviesa. Este perro se adapta perfectamente a la vida en apartamento mientras disfruta de sus salidas diarias. Su naturaleza equilibrada lo convierte en una elección perfecta para quienes buscan un perro de apartamento sin las exigencias de ejercicio extremo del Border Collie.

Características

  • Altura: 30–38 cm
  • Peso: 5–10 kg
  • Esperanza de vida: 12–16 años
  • Actividad: 3/5
  • Niños: 5/5
  • Piso: 5/5
  • Educación: 4/5
  • Aseo: 4/5

Temperamento: Vivaz, Leal, Juguetón, Valiente, Inteligente

Historia

Nacido a principios del siglo XX, el Spitz Japonés resulta de una sabia mezcla orquestada por los criadores nipones. Estos cruzaron diferentes spitz europeos, especialmente spitz alemanes blancos, para crear esta pequeña joya:

• 1920-1930: Primeros cruces con spitz importados
• 1948: Establecimiento del estándar oficial japonés
• 1964: Reconocimiento internacional por la FCI

A diferencia del Akita Inu de orígenes ancestrales, el Spitz Japonés constituye por tanto una creación reciente. Su popularidad explotó tras la Segunda Guerra Mundial, conquistando rápidamente Europa y después América. Los japoneses deseaban un perro de compañía ideal: ni demasiado grande como el Samoyedo, ni demasiado pequeño, sino perfectamente equilibrado. ¡Misión cumplida! Esta selección rigurosa de reproductores permitió crear una raza de temperamento estable y belleza deslumbrante. Hoy en día, este spitz seduce por su versatilidad y forma parte de las razas de perros perfectas para la vida familiar.

Cuidados

El cuidado del Spitz Japonés requiere regularidad, sin presentar dificultades mayores. Su magnífico pelaje doble necesita algunos cuidados particulares:

• Cepillado 2-3 veces por semana (diario en época de muda)
• Baño mensual con champú suave para preservar el blanco inmaculado
• Atención a las manchas de lágrimas bajo los ojos
• Limpieza regular de las orejas

En cuanto al ejercicio, el Spitz Japonés se muestra menos deportivo que el Border Collie pero aprecia no obstante sus paseos diarios. Treinta minutos de actividad bastan para cubrir sus necesidades. En el plano sanitario, esta raza presenta una constitución robusta: pocos problemas hereditarios y una esperanza de vida de 12 a 16 años. Conviene sin embargo vigilar el peso, ya que estos animales golosos tienden al sobrepeso y pueden desarrollar sobrepeso si su alimentación no está controlada. El cuidado del Spitz Japonés incluye también una socialización precoz para prevenir una timidez excesiva. Como en muchas razas de tamaño pequeño con pelaje blanco, se recomienda vigilar los signos de problemas oculares y mantener una higiene dental rigurosa para prevenir las enfermedades dentales. ¡Un compañero particularmente agradable en el día a día!

Patologías frecuentes

  • Luxación de rótula
  • Problemas oculares
  • Alergia

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