Salud

¿Tu perro lame el suelo? 4 enfermedades graves que desconoces

20 de abril de 2026 · 9 min de lectura · Canispedia

Este comportamiento aparentemente inocente puede revelar problemas de salud graves en tu compañero de cuatro patas.

¿Tu perro lame el suelo? 4 enfermedades graves que desconoces
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Quizás ya lo has observado: tu fiel compañero pasa largos momentos lamiendo las baldosas de la cocina, el hormigón de la terraza o incluso el asfalto durante los paseos. Este comportamiento, lejos de ser insignificante, puede revelar problemas de salud mucho más graves de lo que imaginas.

Si muchos propietarios consideran este gesto como una simple manía, la realidad es muy distinta. El lamido excesivo del suelo en el perro constituye a menudo una señal de alarma que tu animal te envía para decirte que algo no va bien.

¿Por qué tu perro lame el suelo?

Antes de explorar las enfermedades potenciales, es esencial comprender los mecanismos que empujan a nuestros compañeros de cuatro patas a adoptar este comportamiento particular.

Las causas comportamentales "normales"

En ciertos casos, el lamido del suelo sigue siendo un comportamiento natural:

  • La exploración sensorial: Los perros poseen capacidades olfativas 10.000 veces superiores a las nuestras. Lamer una superficie les permite analizar los olores con aún más precisión

  • La búsqueda de restos alimentarios: Tu Golden Retriever o tu Labrador Retriever pueden detectar residuos de comida invisibles al ojo humano

  • El aburrimiento o el estrés: Como nosotros podemos mordernos las uñas, algunos perros desarrollan comportamientos repetitivos

  • El hábito adquirido: Si el comportamiento ha sido reforzado positivamente en el pasado, puede persistir

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Consejo

Observa atentamente a tu perro: ¿lame el suelo ocasionalmente o de manera compulsiva? La frecuencia e intensidad del comportamiento son indicadores cruciales para determinar si se trata de un problema de salud.

¿Cuándo preocuparse?

El lamido se vuelve problemático cuando:

  • Se produce varias veces al día
  • Tu perro parece incapaz de detenerse
  • Se acompaña de otros síntomas
  • Interfiere con las actividades cotidianas del animal

Las 4 enfermedades graves ocultas detrás de este comportamiento

1. Los trastornos gastrointestinales: más frecuentes de lo que se cree

Las náuseas crónicas representan una de las causas más comunes del lamido excesivo del suelo. Al contrario que los humanos, los perros no pueden expresar verbalmente su malestar digestivo.

Los síntomas asociados que debes vigilar:

  • Lamido repetitivo de los belfos
  • Deglución excesiva (el perro "traga" a menudo)
  • Pérdida de apetito o apetito caprichoso
  • Vómitos ocasionales
  • Cambios en las heces

Las patologías subyacentes posibles:

La gastritis crónica: Esta inflamación del estómago puede resultar de una alimentación inadecuada, alergias alimentarias o la presencia de Helicobacter pylori. Las razas como el Pastor Alemán y el Boxer son particularmente sensibles.

Las úlceras gástricas: Más raras pero extremadamente dolorosas, pueden desarrollarse tras un tratamiento prolongado con antiinflamatorios o por estrés crónico.

El reflujo gastroesofágico: Los perros de cara plana como el Bulldog Francés o el Carlino están predispuestos a esta condición que provoca subidas ácidas dolorosas.

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Atención

Si tu perro presenta vómitos repetidos asociados al lamido del suelo, consulta inmediatamente a un veterinario. La deshidratación puede instalarse rápidamente y poner su vida en peligro.

2. Las carencias nutricionales: un problema más extendido de lo que se piensa

El lamido del suelo puede revelar deficiencias nutricionales graves que el animal intenta instintivamente compensar.

Las carencias más frecuentemente implicadas:

Carencia de sodio: Los perros buscan entonces la sal presente en las superficies, explicando por qué lamen particularmente las zonas donde caminamos descalzos.

Déficit de hierro: Esta carencia puede provocar un comportamiento llamado "pica", empujando al animal a lamer o ingerir sustancias no alimentarias.

Falta de vitaminas B: Esenciales para el buen funcionamiento del sistema nervioso, su ausencia puede generar comportamientos compulsivos.

Insuficiencia de zinc: Particularmente importante en las razas nórdicas como el Husky Siberiano o el Malamute de Alaska.

Cómo identificar una carencia nutricional:

  • Cambios en el aspecto del pelaje (apagado, quebradizo)
  • Pérdida de peso inexplicada
  • Fatiga anormal
  • Comportamientos alimentarios extraños (comer tierra, lamer las paredes)
  • Cicatrización lenta de pequeñas heridas
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Consejo

Incluso con una alimentación de calidad, ciertas razas tienen necesidades específicas. El Border Collie, por ejemplo, tiene necesidades energéticas muy elevadas que pueden crear carencias si la alimentación no está adaptada a su nivel de actividad.

3. Los trastornos neurológicos: señales de alarma que no debes ignorar

Los disfuncionamientos del sistema nervioso pueden manifestarse por comportamientos repetitivos, entre ellos el lamido compulsivo del suelo.

Las patologías neurológicas concernientes:

Los trastornos obsesivos compulsivos (TOC) caninos: Similares a los que pueden desarrollar los humanos, estos trastornos empujan al perro a repetir incansablemente el mismo gesto. Las razas muy inteligentes como el Pastor Belga Malinois o el Border Collie están más expuestas.

La epilepsia parcial: Menos espectacular que las grandes crisis convulsivas, puede manifestarse por comportamientos extraños incluyendo el lamido compulsivo.

Los tumores cerebrales: Afortunadamente raros, pueden sin embargo modificar el comportamiento del animal de forma sutil antes de la aparición de síntomas más evidentes.

El síndrome de disfunción cognitiva: El equivalente del Alzheimer en el perro, afectando principalmente a los animales ancianos.

Signos neurológicos acompañantes:

  • Desorientación en lugares familiares
  • Cambios en los ciclos de sueño
  • Modificación de la interacción social
  • Pérdida de aprendizajes adquiridos
  • Temblores o movimientos anormales

Razas predispuestas a los trastornos neurológicos:

Ciertas líneas genéticas presentan una vulnerabilidad aumentada:

4. Las enfermedades hepáticas: consecuencias desconocidas

El hígado juega un papel central en la eliminación de toxinas y la regulación de numerosas funciones corporales. Sus disfuncionamientos pueden generar comportamientos aberrantes, entre ellos el lamido excesivo.

Las patologías hepáticas más comunes:

La hepatitis crónica: Esta inflamación progresiva del hígado puede resultar de infecciones, intoxicaciones o predisposiciones genéticas. Los Cocker Spaniel Inglés y los Dóberman están particularmente expuestos.

La lipidosis hepática: Una acumulación de grasas en el hígado que compromete su funcionamiento, a menudo consecutiva a la obesidad o a trastornos endocrinos.

El shunt porto-sistémico: Una malformación congénita más frecuente en las razas pequeñas como el Yorkshire Terrier o el Chihuahua.

La cirrosis: Estadio terminal de numerosas enfermedades hepáticas, caracterizada por la destrucción irreversible del tejido hepático.

Síntomas hepáticos que vigilar:

  • Amarilleo de las mucosas (ictericia)
  • Aumento de la sed y de la producción de orina
  • Vómitos crónicos
  • Diarrea persistente
  • Abdomen hinchado (ascitis)
  • Pérdida de peso progresiva
  • Letargo marcado
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Atención

Las enfermedades hepáticas evolucionan a menudo silenciosamente. El hígado puede perder hasta el 70% de su función antes de la aparición de los primeros síntomas visibles. Un diagnóstico precoz es crucial para el pronóstico.

La encefalopatía hepática: cuando el hígado afecta al cerebro

Cuando el hígado no filtra correctamente las toxinas, estas últimas alcanzan el cerebro y provocan:

  • Trastornos del comportamiento
  • Movimientos compulsivos
  • Desorientación
  • Modificaciones del apetito

Esta condición explica por qué las enfermedades hepáticas pueden manifestarse por síntomas neurológicos como el lamido compulsivo.

¿Cómo reaccionar ante este comportamiento?

La observación: tu primera arma diagnóstica

Antes de cualquier consulta veterinaria, lleva un diario detallado de los comportamientos de tu perro:

  • Frecuencia: ¿Cuántas veces al día observas el lamido?
  • Duración: ¿Cuánto tiempo dura cada episodio?
  • Contexto: ¿En qué momentos se produce? (después de las comidas, durante la noche, en momentos de estrés...)
  • Superficies preferidas: Baldosas, hormigón, parqué... ¿Hay alguna preferencia?
  • Síntomas asociados: Anota cualquier cambio en el apetito, el sueño, el humor

Si observas también que tu perro se lame excesivamente las patas, esto puede indicar problemas alérgicos que requieren atención particular.

Los exámenes veterinarios indispensables

Ante un lamido compulsivo del suelo, tu veterinario procederá probablemente a:

Los exámenes de primera intención:

  • Análisis de sangre completo: Para evaluar la función hepática, renal y detectar eventuales carencias
  • Examen clínico profundo: Palpación abdominal, examen neurológico básico
  • Análisis de orina: Para completar la evaluación de las funciones renales y hepáticas

Los exámenes especializados si es necesario:

  • Ecografía abdominal: Para visualizar los órganos internos
  • Endoscopia digestiva: En caso de sospecha de trastornos gastrointestinales
  • RM o escáner: Si se sospecha un origen neurológico
  • Tests alergológicos: Para eliminar las alergias alimentarias
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Consejo

Prepara la consulta grabando el comportamiento de tu perro. Estos vídeos proporcionarán información valiosa al veterinario para orientar su diagnóstico.

Los tratamientos posibles

El tratamiento dependerá evidentemente de la causa identificada:

Para los trastornos digestivos:

  • Modificadores de la motilidad gástrica (metoclopramida)
  • Protectores gástricos (omeprazol, ranitidina)
  • Cambio alimentario: Dieta hipoalergénica o digestible
  • Probióticos para restaurar la flora intestinal

Para las carencias nutricionales:

  • Complementos alimentarios específicos
  • Modificación de la dieta
  • Suplementación con vitaminas y minerales

Para los trastornos neurológicos:

  • Ansiolíticos o antidepresivos para los TOC
  • Antiepilépticos si es necesario
  • Enriquecimiento ambiental para estimular mentalmente al animal

Para las enfermedades hepáticas:

  • Hepatoprotectores (SAMe, silimarina)
  • Dieta especializada (proteínas de alta calidad, restricción en cobre si es necesario)
  • Tratamiento de la causa subyacente

Prevención y buenas prácticas

La alimentación: la base de la salud

Elige una alimentación adaptada a la edad, raza y actividad de tu perro. Los Pastor Alemán tienen necesidades diferentes de los Bichón Maltés, tanto en cantidad como en composición.

Los criterios de una buena alimentación:

  • Proteínas de calidad: Privilegia las fuentes animales identificadas
  • Equilibrio de nutrientes: Respeto de las proporciones calcio/fósforo, omega-3/omega-6
  • Digestibilidad: Particularmente importante para las razas sensibles como el Bulldog Francés
  • Ausencia de aditivos controvertidos: Evita los colorantes y conservantes artificiales

El ejercicio mental: a menudo descuidado

Un perro mentalmente estimulado desarrolla menos comportamientos compulsivos. Las razas de trabajo como el Border Collie o el Pastor Belga Tervueren necesitan particularmente desafíos intelectuales.

Actividades enriquecedoras:

  • Juegos de búsqueda: Esconder premios en casa
  • Juguetes de ocupación: Kong rellenos, puzzles alimentarios
  • Aprendizajes nuevos: Trucos, circuitos de agilidad caseros
  • Salidas variadas: Cambia los itinerarios de paseo

El seguimiento veterinario preventivo

Los controles de salud regulares permiten detectar precozmente los problemas de salud:

  • Perros jóvenes: Seguimiento vacunal y desparasitación
  • Adultos: Control anual con análisis de sangre
  • Seniors (desde los 7-8 años): Control semestral recomendado
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Consejo

Las razas gigantes como el Gran Danés o el San Bernardo envejecen más rápidamente. Comienza los controles senior desde los 5-6 años para estos colosos.

Los errores que debes evitar absolutamente

No ignorar el problema

"Ya se pasará solo" es una actitud peligrosa. Cuanto más esperes, más riesgo hay de que el comportamiento se fije y más una eventual enfermedad subyacente puede agravarse.

Evitar la automedicación

Dar medicamentos humanos a tu perro puede ser mortal. La aspirina, el ibuprofeno o el paracetamol son tóxicos para nuestros compañeros.

No castigar el comportamiento

Reñir o castigar a tu perro que lame el suelo solo aumentará su estrés y potencialmente agravará el problema. Si es un trastorno compulsivo, el castigo puede

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi perro lame constantemente el suelo?

El lamido excesivo del suelo puede indicar varios problemas de salud graves en tu perro, especialmente:

  • Trastornos digestivos
  • Carencias nutricionales
  • Enfermedades neurológicas

Ciertas razas como los Labrador Retriever y los Golden Retriever son más propensas a este comportamiento compulsivo. Es esencial consultar a un veterinario si este comportamiento persiste. Para saber más sobre las señales de alerta, consulta nuestra guía Las 10 señales de que tu perro está enfermo.

¿Qué enfermedades pueden provocar este comportamiento en mi perro?

Las principales enfermedades asociadas al lamido del suelo incluyen:

Los Pastor Alemán y los Boxer pueden estar particularmente predispuestos a algunas de estas condiciones. Un diagnóstico veterinario es crucial para identificar la causa exacta de este comportamiento. Para entender mejor las señales de alerta, consulta nuestra guía sobre las señales de que tu perro está enfermo.

¿Es el lamido del suelo siempre una señal de enfermedad?

No, el lamido ocasional del suelo puede ser normal, especialmente si tu perro huele olores interesantes o restos de comida. Sin embargo, un lamido compulsivo y repetitivo, particularmente en razas ansiosas como los Border Collie, puede señalar un problema médico o comportamental. La frecuencia e intensidad del comportamiento son los indicadores clave para determinar si se impone una consulta veterinaria. Para entender mejor las señales de alerta, consulta nuestra guía sobre las señales de que tu perro está enfermo o sobre la ansiedad por separación que puede estar en el origen de este comportamiento.

¿Cómo puedo parar este comportamiento en mi perro?

El primer paso es consultar a un veterinario para descartar cualquier causa médica subyacente. Si no se detecta ningún problema de salud, varios enfoques pueden ayudar:

  • Técnicas de redirección comportamental
  • Enriquecimiento ambiental
  • Juegos de inteligencia y actividades adaptadas

Estas soluciones funcionan particularmente bien para las razas inteligentes como los Caniche y los Pastor Australiano. Nunca castigues este comportamiento ya que podría agravar el estrés y empeorar la situación. Para saber más sobre las soluciones comportamentales, consulta nuestra guía sobre la educación positiva.

¿Cuándo debo preocuparme y consultar a un veterinario?

Consulta inmediatamente si el lamido se acompaña de:

  • Vómitos
  • Diarrea
  • Pérdida de apetito
  • Cambios comportamentales súbitos

Las razas braquicéfalas como los Bulldog Francés y los Carlino necesitan atención particular ya que pueden desarrollar complicaciones respiratorias. También se impone una consulta si el comportamiento persiste más de 48 horas.

Para identificar mejor las señales de alerta, consulta nuestra guía sobre las 10 señales de que tu perro está enfermo y no dudes en contactar con tu veterinario en caso de duda.